El Banco Mundial (BM) informó que en 2019, México alcanzó un monto de 469 mil 729 millones de deuda, tanto pública como privada, lo que implicó un aumento de 16 mil 571 millones, con respecto al monto de 2018; es decir, de 3.6 por ciento.

De acuerdo con el informe de Estadísticas Internacionales de Deuda, si bien, los pasivos de México, y del mundo en general, aumentaron, los países de América Latina y el Caribe registraron el menor incremento en el saldo de la deuda externa en 2019, sólo de 2.3 por ciento.

El organismo explicó que esto refleja la desaceleración general de la actividad económica en la región de América Latina, con una acumulación moderada de la deuda de Brasil y México (en promedio, 3 por ciento). pero compensado por un 1.5 por ciento contracciones del stock de deuda externa de Argentina.

El Banco Mundial agregó que la desaceleración mundial sincronizada y las disputas comerciales en curso tuvieron un gran impacto en los flujos de deuda externa en 2019. Las entradas netas de deuda a los países de ingresos bajos y medianos continuaron su trayectoria descendente en 2019, cayendo a 383 mil millones de dólares, 28 por ciento por debajo del nivel de 2018 y muy por debajo de la mitad las entradas comparables en 2017.

Detalló que la disminución fue principalmente el resultado de una severa contracción en los flujos de deuda a corto plazo, que cayeron un 86 por ciento a 30 mil millones desde 219 mil millones en 2018.

Puntualizó que las entradas de deuda a corto plazo a Argentina también colapsaron y las de México cayeron 82 por ciento, lo que redujo las entradas a corto plazo a países de América Latina y el Caribe en un 70 por ciento, a 13 mil millones, desde 43 mil millones en 2018.

Emisión de bonos

Al observar el comportamiento de la emisión de bonos, América Latina y el Caribe fue la única región con menor emisión, 13 por ciento menos que el año anterior. Esta disminución fue impulsada por una contracción de 20 por ciento en las emisiones de las entidades del sector público, principalmente en Argentina, y solo parcialmente compensada por un aumento del 10 por ciento en las emisiones de las entidades del sector privado, principalmente las de México

Intercambio de divisas

El informe del Banco Mundial reveló que desde principios de la década de 2000 y especialmente desde 2008, muchos bancos centrales, incluidos los de países de ingresos bajos y medianos, han establecido acuerdos de intercambio de divisas, con el objetivo fundamental de promover mercados de cambio de divisas ordenados.

Puso de ejemplo que en 1994 se establecieron nuevos acuerdos de una línea de canje entre la Reserva Federal y los bancos centrales de Canadá y México en virtud del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Estos tienen una duración de un año, renovada anualmente. Canadá no se ha salido de su línea, y México a mediados de la década de 1990 recurrió a su línea de canje de divisas, que aumentó a 9 mil millones de dólares en 2018.

Inversión extranjera directa aumenta en América Latina

El Banco Mundial destacó que las entradas de inversión extranjera directa (IED) a países de América Latina y el Caribe aumentaron 14 por ciento en 2019, a 138 mil millones de dólares, con mayores entradas a todas las principales economías de la región, excepto Argentina.

Las entradas de IED a México aumentaron 20 por ciento, a 31 mil millones de dólares a pesar de las persistentes incertidumbres relacionadas con la ratificación del nuevo acuerdo comercial regional con Estados Unidos y Canadá. La mitad de las entradas de 2019 se destinaron a la industria automotriz.

Sostenibilidad de la deuda

El organismo internacional señaló que una mayor transparencia de la deuda es fundamental para la inversión productiva y la sostenibilidad de la deuda, por lo que ha pedido una transparencia total de los términos de la deuda existente y nueva y los compromisos similares a la deuda de los gobiernos de los países más pobres.

Además, ha instado a los acreedores y deudores a adoptar esta transparencia, para facilitar el análisis que permita a los países identificar niveles de deuda soberana que sean consistentes con el crecimiento y la reducción de la pobreza.

“Lograr la sostenibilidad de la deuda a largo plazo dependerá de un cambio a gran escala en el enfoque mundial de la transparencia de la deuda y la inversión”, dijo el presidente del Grupo del Banco Mundial, David Malpass .

(milenio.com)

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