Es inquietante «los impactos a largo plazo que empezamos a ver en individuos que incluso pasaron la enfermedad con síntomas leves», dijeron los representantes del Organización Mundial de la Salud (OMS) ante el avance del coronavirus en el mundo, donde además han descartado la opción de dejar circular la pandemia para crear una inmunización colectiva.

La directora técnica de la OMS para el COVID-19, Maria Van Kerkhove, fue quien afirmó que no solamente preocupa los contagios y la muerte por el virus, también han registrado un significativo reporte de los efectos secundarios en quienes han logrado superar la pandemia.

«Sólo ahora empezamos a ver estos efectos en corazón, cerebro, pulmones o salud mental», añadió la experta para explicar por qué sigue siendo importante combatir el aumento de los contagios pese a que la mortalidad, por el momento, es relativamente baja, de solamente un 0,6 por ciento de los casos.

Durante la conferencia virtual, los expertos de la OMS también sostuvieron «que la higiene de manos sigue siendo esencial», comentó

Mike Ryan, al ser consultado también por el estudio australiano que revela que el COVID-19 puede resistir hasta 28 días en billetes y otros objetos.

«El agua y el jabón son una de las intervenciones sanitarias más eficaces a la hora de librarse de todo tipo de bacterias».

En esa misma instancia, los especialistas también rechazaron de plano la estrategia que pretende establecer una inmunización colectiva por medio de la circulación libre del virus.

«Nunca en la historia de la salud pública se ha usado la inmunidad colectiva como estrategia para responder a una epidemia, y mucho menos a una pandemia. Es científicamente y éticamente problemático», declaró el jefe de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.

«Dejar vía libre a un virus peligroso, del que no comprendemos todo, es simplemente contrario a la ética. No es una opción», insistió.

Tras el último reporte de contagios del coronavirus en el mundo, se revela que Europa está viviendo un rebrote constantes en comparación a otras zonas como América.

Esta situación está motivando a algunos gobiernos locales y nacionales de Europa a pensar en otras medidas que incluso no han sido recomendadas por la OMS, como el disminuir los días de cuarentena.

«Entendemos la frustración de muchos países a medida que ven los casos subir de nuevo», señaló en rueda de prensa Tedros, quien indicó que «llegado cierto punto no hay otra cosa que hacer que dar órdenes de quedarse en casa para ganar tiempo y usarlo para elaborar planes, preparar a los trabajadores sanitarios y mejorar los test».

«En la mayoría de los países menos del 10 por ciento se ha infectado», recordó el máximo responsable de la OMS, lo que, unido a la falta de vacuna.

(milenio.com)

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