El anuncio del pasado 24 de noviembre dio la vuelta al mundo. Gracias a un proyecto impulsado por la parlamentaria laborista Monica Lennon, Escocia se convirtió en el primer país del mundo en facilitar y garantizar gratuitamente los tampones y toallas sanitarias para sus habitantes.

«Orgullosa de votar por esta ley revolucionaria, que convierte a Escocia en el primer país en el mundo que provee productos menstruales gratuitos a todas aquellas que lo necesitan», dijo ese día la primera ministra del país gaélico, Nicola Sturgeon.

La iniciativa cruzó fronteras y llegó hasta Colombia, donde el senador Armando Benedetti, y las representantes de la Cámara Adriana Matiz y Juanita Goebertus, tomaron la idea y anunciaron que presentarán un proyecto de ley que busca asegurarle a las mujeres la gratuidad de estos productos de primera necesidad.

«Presentaré un proyecto para garantizar que los tampones y las toallas sanitarias sean gratuitos. Esta idea surge de una ley aprobada por el parlamento escocés para poner fin a la ‘pobreza del período’, ya que muchas mujeres no acceden fácilmente a estos elementos», dijo Benedetti a través de su cuenta de Twiter.

El proyecto busca que se «obligue a las autoridades locales de dar el suministro de todos los productos que tengan que ver con la menstruación a las personas que lo necesiten y que vayan a estar en casi todos los edificios públicos, en las universidades y también en colegios», agregó el senador.

Además, Benedetti aseguró que 5 de cada 10 mujeres no tiene cómo acceder a este tipo de productos, que las colombianas gastan entre 18.000 y 40.000 pesos (entre 4,20 y 9,30 euros) mensuales en tampones y que, aunque ha existido una reducción del Impuesto al Valor Agregado (IVA) a este tipo de productos, el político aseguró que eso no es suficiente.

Por su parte, las representantes Adriana Magali Matiz y Juanita Goebertus, también han presentado un proyecto similar. Matiz, del Partido Conservador, estima que este tipo de productos forman parte esencial de la vida de las mujeres y se deben buscar mayores beneficios económicos para su obtención.

En las propias palabras de Matiz, la propuesta en la Cámara busca «garantizar la gratuidad de toallas higiénicas y tampones en colegios y universidades».

«Simboliza una lucha por la vulneración de los derechos de las mujeres; un asunto en el que debemos avanzar y que apela a la dignidad básica. Ya es hora de hablar de derechos menstruales, pues la ausencia de los elementos adecuados, es una violación a los derechos sexuales y reproductivos, a la intimidad, a la salud, y a la dignidad humana de las mujeres», agregó la congresista.

(dw.com)

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