La Cámara de Diputados cerró su periodo ordinario de sesiones con un saldo acumulado de 442 casos confirmados de COVID-19, incluidas 18 muertes por esa enfermedad, desde el comienzo de la pandemia y hasta el 16 de diciembre.

Un total de 95 diputados y 347 trabajadores resultaron contagiados por el virus SARS-CoV-2 a lo largo de nueves meses, pero tan solo en las últimas dos semanas se registraron 83 casos positivos y tres defunciones.

El reporte actualizado de la Secretaría General en la Cámara de Diputados detalla que nueve legisladores y 78 empleados se mantenían con el contagio activo hasta el pasado miércoles, un día después de la clausura del primer periodo de sesiones del tercer año de la 64 Legislatura.

De acuerdo con el registro, hasta hoy se contabilizan los decesos de 17 trabajadores de la Cámara de Diputados y el de un legislador, Miguel Acundo González, de Encuentro Social.

Aunque los diputados federales concluyeron sus actividades legislativas el martes, los órganos administrativos en el Palacio de San Lázaro continúan labores de cierre anual, por lo que el personal que ingrese al recinto deberá pasar por las pruebas COVID-19 para reducir el riesgo de más contagios.

A su vez, diputados y senadores de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión fueron citados a sesión semipresencial hasta el próximo 7 de enero.

Sin embargo, solamente los integrantes de la Mesa Directiva, encabezada por la legisladora priista Dulce María Sauri, estarán presentes físicamente en San Lázaro, mientras otros 30 legisladores participarán de manera remota, a través de una plataforma digital habilitada para dicho efecto.

La Cámara de Diputados destinó hasta el pasado 8 de diciembre 21.3 millones de pesos a la aplicación de 21 mil 970 pruebas COVID-19 a legisladores y personal, con el fin de prevenir la transmisión del COVID-1i durante las sesiones del recién clausurado periodo ordinario.

(milenio.com)