La venta de antidepresivos en México aumentó 30 por ciento desde que inició la emergencia sanitaria por el coronavirus, lo que refleja una posible alza de estrés en la población nacional ante la pandemia, afirmaron los farmacéuticos del país.

Según los especialistas, el llamado a quedarse en casa, el aumento constante de casos y muertes por COVID-19, sumado también a la crisis social y política del país, han repercutido directamente en el ánimo de la población.

“Ha habido un incremento sostenido del 30 por ciento en la venta de antidepresivos desde el inicio de la pandemia”, aseguró Juvenal Becerra, presidente de la Unión Nacional de Empresarios de Farmacias (Unefarm), quien atribuyó esta situación al “estrés causado a la población”.

Mientras que Antonio Pascual, presidente de la Asociación Nacional de Farmacias de México (Unafarmex), sostiene que hay un 20 por ciento de incremento en la venta de fármacos como el diazepam, clonazepam o metilfenidato, recomendados para el tratamiento del insomnio, trastornos de pánico y depresión.

Ambos expertos coinciden en que el incremento en la venta de este tipo de medicamentos responde a una consecuencia lógica del estrés que causan los llamados de alerta y la crisis económica derivada de la COVID-19.

Sin embargo, Becerra detalló que “el suministro de estos medicamentos no ha llegado a tener un desabasto como el que sí se ha visto en los medicamentos recetados para el tratamiento de la sintomatología COVID-19, como la ivermectina, la ciprolisina, la dexametasona y el paracetamol”.

En cuanto al abastecimiento de medicamentos, aseguró que la Unefarm cuenta con existencias de producto para un total de 30 días, sin embargo, “dicho almacén de material puede verse modificado por el incremento exponencial y preocupante de los contagios”, lamentó Becerra.

Además, reveló que “los antidepresivos han cobrado un papel relevante desde el inicio de la pandemia” y auguró que este rol se mantendrá incluso hasta que la vacuna pueda llegar a toda la población.

Los directivos confirmaron que la contingencia trajo una “alteración” al sector farmacéutico, ya que ambos aceptan que se han visto en situaciones muy complicadas.

Tanto Pascual como Becerra coinciden en que la pandemia ha alterado en gran medida la venta de distintos fármacos, tanto los usados para contrarrestar la COVID-19, como los que se recetan por los estragos emocionales.

La importancia de dormir

Alejandro Jiménez Genchi, maestro en psiquiatría y presidente de la Academia Mexicana de Medicina del Dormir, dijo hace unas semanas que al menos 60 por ciento de los mexicanos ha visto afectado su sueño debido al estrés, la ansiedad y la depresión que ha generado la pandemia por coronavirus.

«Con el insomnio, una persona que no duerme bien está expuesta a presentar riesgos cardiovasculares, metabólicos y emocionales», destacó.

Genchi explicó que las personas que duermen menos de 6 horas al día tienen hasta 66 por ciento de riesgo de desarrollar hipertensión arterial, padecimientos que según han informados las autoridades sanitarias pueden aumentar el riesgo de presentar un cuadro grave de síntomas al contagiarse por coronavirus.

(milenio.com)