Con la llegada de un año nuevo se esperan los típicos incrementos en el precio de todos los servicios y artículos, siendo la gasolina uno de los más importantes para el bolsillo de los mexicanos. Te explicamos qué se espera para el próximo año en el precio de este combustible.

El precio de las gasolinas que los usuarios compraremos el siguiente año no se puede calcular con exactitud, ya que existen factores que no se pueden pronosticar, aunque existen otros que son más controlables como los impuestos que pagamos por cada litro.

Sabemos por la Secretaría de Hacienda que el Impuesto Especial de Producción y Servicios (IEPS) incrementó 3.3 por ciento en función de la inflación de acuerdo con la fórmula actual, lo cual significará que habrá una mayor recaudación de impuestos.

Para el caso de la gasolina regular, es decir, la menor a 92 octanos la cuota del IEPS subirá de 4.95 pesos a 5.11 pesos por litro, mientras que, para la gasolina de alto octanaje, el impuesto subió a 4.31 pesos por litro para el 2021 a los 4.18 pesos de este año.

¿Cómo se calcula el precio de la gasolina?

Para explicar cómo podría impactar el alza del IEPS a la gasolina primero debemos recordar la manera en que se determina el precio de la misma, pues considera diversas variables, que según Hacienda:

Referencias internacionales de los precios de la gasolina.

•            Tipo de cambio.

•            Costos de logística.

•            Impuestos (IEPS e IVA)

•            Margen de ganancia de las estaciones de servicio.

Además, Hacienda modifica cada semana el estímulo fiscal a los combustibles, el cual sirve como una especie de subsidio para controlar el impuesto que deben pagar los consumidores, con lo que busca amortiguar los movimientos bruscos en los precios internacionales.

¿Cómo se comportó el precio de la gasolina en 2020?

En el 2020 pudimos observar precios de gasolinas más baratos respecto a los precios de 2019, esto se debió a una disminución en el precio del petróleo provocado por una sobreoferta y una caída del consumo en combustibles, provocado por las restricciones en movilidad por el COVID-19, pese a que se eliminaron los estímulos al IEPS.

La caída en la demanda provocó que en abril el precio de referencia para el petróleo de Estados Unidos; el WTI cayera a terreno negativo, lo que significó un hecho histórico y aunque el precio se ha ido recuperando, el panorama para a 2021 es que continúen las restricciones de movilidad en algunos países y la demanda continúa a la baja.

De acuerdo con el analista del sector energético Ramsés Pech, en más de 11 meses de 2020, la Secretaría de Hacienda no aplicó estímulo al IEPS, esto ayudó a tener más ingresos por parte de la administración y el caso que esta tendencia continuara en el 2021, tendrían ingresos adicionales.

«El IEPS al no ser deducible, es un ingreso directo para la nación, si la administración no aplica estímulos este 2021, la recaudación adicional obtenida comparada con el 2020, podría ser utilizada para la reactivación económica», explicó.

(milenio.com)