Los gobernadores de la Alianza Federalista advirtieron que siguen a la espera de reunirse con el presidente Andrés Manuel López Obrador y manifestaron que en 2021, seguirán solicitando el encuentro, “hasta que nuestro homólogo federal nos dé la oportunidad de intercambiar visiones y propuestas”.

Aseguraron que dicha reunión ya se ha postergado demasiado “en el marco de las nuevas dinámicas económicas, sociales y políticas impuestas por las crisis conjuntadas es imperativo platicar y llegar a acuerdos”.

Durante un posicionamiento con el balance sobre lo ocurrido este año que concluye, los gobernadores, manifestaron que se encuentran a la espera de ver cuándo y bajo qué circunstancias se lleven a cabo la Convención Nacional Hacendaria, así como una reunión del Consejo de Salubridad General para temas urgentes relacionados con la pandemia y la estrategia nacional de vacunación.

“Hoy, 123 mil 845 fallecimientos después, continuamos denunciando la opacidad y ausencia de estrategia real por parte de las autoridades federales, sobre todo con la coyuntura que nos tiene a todas las entidades federativas en vilo: las vacunas contra COVID-19, su almacenamiento, transportación, distribución y aplicación. Como Alianza Federalista, adelantamos que no quitaremos el dedo del renglón en este tema”, advirtieron.

Los 10 mandatarios integrantes de la Alianza Federalistas señalaron que la lista de pendientes es larga, “pero hacemos y haremos lo que como gobernadores nos corresponda, siempre bajo los márgenes de la legalidad y honrando el espíritu del Federalismo, para fortalecer la colaboración evitando a toda costa la polarización y el rencor social que hoy en día buscan dividir a los mexicanos”.

Señalaron que 2020 en términos generales representa una de las peores crisis de salud y económicas del mundo moderno; por otro lado, ha sacado algunos de los peores vicios de la clase política y evidenciado la centralización y polarización más rampante del actual orden federal.

“Se ha relegado a la buena fe de la ciudadanía el manejo de las medidas sanitarias y se simula un panorama utópico, lejos de los más que tangibles escenarios catastróficos”.

Incluso denunciaron que “se juega de forma macabra con los datos, tergiversando y acomodando los hechos según lo marque la coyuntura”.

Por ello, y aunque manifestaron su confianza en la ciudadanía, señalaron que no se pueden esperar resultados positivos cuando las mismas autoridades no ponen el ejemplo, se presentan con discursos limpios y benevolentes a los cuales no les hacen justicia en los hechos y hacen uso a modo del monólogo unidireccional que, acusando a otros de politiquerías, ponen en riesgo la debida equidad en los ya corriendo procesos electorales.

En su posicionamiento, arremetieron contra el formato de las mañaneras del Presidente, al señalar que “más que informar, funciona como una suerte de tribuna mediática donde la deliberación pública es inexistente y la mentira constante. Se nos acusa de conservadores, de ser oposición y de querer utilizar a investidura presidencial para fines electorales, cuando nuestro único fin es poner al servicio de la unidad nuestras capacidades y facultades como gobernantes, sacar adelante a México y poner al día nuestro federalismo”.

Los mandatarios agregaron que 2020 impuso incontables vicisitudes, “pero si algo hemos comprendido dentro de la Alianza Federalista es que juntos resistimos y lo que resiste apoya”.

Por ello, añadieron que “apartar a México del desastre demanda de un federalismo fortalecido y útil, y no sólo de la suma de debilidades. Aún estamos a tiempo.

La cooperación entre niveles de gobierno es más importante que nunca. Dejemos un legado de unidad y fraternidad y enfrentemos en federación los retos que este nuevo año nos depara”, y demandaron un Federalismo “que no admita desprecios”.

(milenio.com)