Boeing fue acusado de fraude por el Departamento de Justicia de Estados Unidos por no haber facilitado toda la información del proceso de aprobación del 737 MAX, su modelo que sufrió dos accidentes mortales.

El gigante aeronáutico aceptó pagar más de 2 mil 500 millones de dólares por saldar ciertas demandas, entre ellas una multa penal de 234 millones de dólares, mil 700 millones de dólares a sus clientes y 500 millones de dólares para un fondo destinado a indemnizar a los parientes de las víctimas de los accidentes de Lion Air en octubre de 2018 y de Ethiopian Airlines en marzo de 2019.

En noviembre, los reguladores de Estados Unidos autorizaron a Boeing 737 MAX a volver a volar a casi dos años de su inmovilización, tras los accidentes.

La Agencia Federal de Aviación estadunidense (FAA, por sus siglas en inglés), precisó en su comunicado que aún debe aprobar la formación necesaria para los pilotos antes de cualquier vuelo del 737 MAX sobre el espacio aéreo de Estados Unidos.

Aún así, el jefe de Boeing, David Calhoun, dijo en esa ocasión que la decisión constituye «una etapa importante».

(milenio.com)