El Plan de Rescate de Estados Unidos es un paquete de ayuda que pretende inyectar dinero en la economía del país y apoyar los esfuerzos por hacer test y vacunar. La propuesta de Biden llega en un momento en el que las muertes debidas a la pandemia baten récords y aumentan las demandas por desempleo, entre recientes confinamientos impuestos por los Gobiernos locales. «No hay tiempo que perder», dijo Biden cuando anunció su plan, la pasada semana, y agregó: «Tenemos que actuar y tenemos que hacerlo ahora». Los demócratas controlan ambas cámaras del Congreso y la Casa Blanca, y Biden propone un plan de alivio de 1,9 billones de dólares. Esta es su propuesta.

Combatir la pandemia

Para doblegar la expansión del coronavirus, unos 20 mil millones de dólares estarán destinados a un programa de distribución de la vacuna nacional, con el objetivo de inmunizar a todos los residentes en EE. UU., independientemente de su estatus migratorio. Habrá unidades móviles de vacunación para llevar las dosis hasta áreas remotas de difícil acceso. Biden apuesta por financiar con hasta 50 mil millones la capacidad nacional para hacer test de coronavirus.

Cheques en efectivo

Con el objetivo de estimular el consumo, habrá personas con derecho a recibir un pago directo de 2.000 dólares, promesa central de la campaña presidencial de Biden. Por primera vez, podrán recibir estos pagos personas casadas con residentes indocumentados.

Ayuda para vivienda y cupones de comida

Se extenderá hasta el 30 de septiembre la moratoria existente sobre desahucios y ejecuciones de hipotecas, y quien que tenga hipotecas garantizadas federalmente podrá llegar a acuerdos de indulgencia durante este período.

La propuesta prevé una asistencia de 30.000 millones de dólares para quienes estén luchando por pagar sus facturas, incluyendo 5.000 millones para que los estados y comunidades locales ofrezcan alojamiento de emergencia para aquellas familias susceptibles de quedarse sin hogar.

Biden también quiere ampliar hasta septiembre el 15 por ciento de incremento en cupones de comida, inicialmente previsto hasta junio. Hay previstos otros 3 mil millones para asegurar la comida de mujeres y niños y mil millones para asistencia nutricional. También hay planes para que los Gobiernos de los distintos estados, en asociación con los restaurantes, suministren comida a las personas necesitadas y trabajo a empleados de la hostelería en situación de desempleo.

Beneficios por desempleo y salario mínimo

La propuesta incluye ampliar y mejorar los beneficios por desempleo durante la pandemia y extenderlos hasta finales de septiembre. Biden también quiere doblar el salario mínimo federal hasta los 15 dólares la hora (actualmente es de 7,25 dólares la hora).

Además, quiere terminar con la propina mínima de 2,13 dólares, habitual en empleados de la industria hostelera, que confían gran parte de su salario en la generosidad de los clientes a la hora de dar propina.

Bajas laborales remuneradas

Se ampliarán las ayudas y se eliminarán requisitos para obtener bajas laborales remuneradas más extensas durante la pandemia, lo que extendería la actual ayuda hasta a 106 millones de empleados. Progenitores y familiares que cuiden a parientes enfermos o niños sin escuela podrían recibir más de 14 semanas de baja remunerada.

Cuidado de hijos: menos impuestos y mejor financiación

En el área de impuestos, Biden propone una expansión de créditos tributarios por familias con ingresos pequeños y medios, y hacerlos reembolsables en 2021. El crédito tributario por hijos será ampliado hasta 3.000 dólares para cada hijo menor de 17 años, y 3.600 dólares por hijos menores de 3 años.

Educación

El programa también prevé 170 mil millones de dólares para ayudar a la reapertura de escuelas. Biden dijo que esto permitirá a muchos progenitores, especialmente mujeres, a reincorporarse a la fuerza laboral después de tener que abandonarla para dedicarse al cuidado de los hijos en casa.

Pequeños negocios y ayuda estatal

Biden propone elevar en 35 mil millones de dólares la partida destinada a préstamos con intereses bajos para financiar los negocios pequeños. Durante la pandemia, los estados y ciudades del país advirtieron repetidamente de que se verían forzados a llevar a cabo profundos recortes en salud pública, seguridad y educación.

La administración Trump rechazó ayudar a los estados, diciendo que ello contribuiría a rescatar presupuestos mal gestionados. Ahora Biden tratará de que el Congreso ofrezca 350 mil millones de ayuda financiera para las administraciones locales y estatales. La Cámara de Comercio de EE. UU. aplaude las propuestas de Biden.

(dw.com)