*El Departamento de Seguridad Interior de EU publicó una alerta antiterrorista por un «clima de crecientes amenazas» vinculadas a «extremistas violentos»

El Departamento de Seguridad Interior de Estados Unidos publicó este miércoles una alerta antiterrorista por un “clima de crecientes amenazas” vinculadas a “extremistas violentos”, opuestos al gobierno del demócrata Joe Biden.

Las autoridades judiciales anunciaron al mismo tiempo la inculpación de un partidario de Donald Trump luego que en su empresa se hallaran cinco bombas artesanales y un arsenal que según el acta de acusación iban a ser empleados para atacar a demócratas.

El departamento de Seguridad Interior aseguró sin embargo que su alerta no estaba motivada por “informaciones sobre un complot específico creíble” sino más bien por un “clima de amenazas” presente en todo el país y que puede durar varias semanas.

“Información sugiere que algunos extremistas violentos movidos por la ideología -con objeciones al ejercicio de la autoridad gubernamental y la transición presidencial-, así como por otros agravios alimentados por falsedades, podrían seguir movilizándose para incitar o cometer violencia”, dijo el Departamento en un comunicado.

La dependencia gubernamental publica regularmente este tipo de advertencias, pero por lo general están ligadas a amenazas de origen extranjero, sobre todo yihadistas. La última estaba relacionada con Irán.

El nuevo mensaje parece indicar un cambio. Al ser investido, Biden prometió “derrotar al supremacismo blanco y al terrorismo interno”.

– “Frustrados” –

El boletín publicado este miércoles, que tiene validez hasta el 30 de abril, no emplea esos términos.

Pero destaca su preocupación ante la posibilidad de que “personas frustradas” con el cambio de gobierno “puedan continuar a movilizar a un amplio espectro de actores motivados por la ideología”.

Según el comunicado, los extremistas violentos crearon crecientes amenazas en Estados Unidos durante el último año, impulsados por las restricciones impuestas por la pandemia de COVID-19, la derrota de Donald Trump ante Biden en noviembre, la brutalidad policial y la inmigración ilegal.

El Departamento de Seguridad Interior cree que esas motivaciones podrían seguir existiendo en los próximos meses y que el asalto al Congreso, llevado a cabo por partidarios de Trump el 6 de enero, que dejó cinco muertos, podría animar a los extremistas a “apuntar a funcionarios electos e instalaciones del gobierno”.

El Departamento subraya que protegerá “las infraestructuras críticas” y a las “poblaciones que podrían ser blanco de ataques en razón de su religión, raza, origen, identidad u opinión política”.

Pero también invita a los estadounidenses a permanecer vigilantes. “Presten atención a su entorno y a su seguridad personal. Conserven los contactos de emergencia y otras informaciones esenciales”, recomienda.

El lunes, el Departamento de Defensa ya había anunciado que los miles de soldados desplegados para la toma de posesión de Biden permanecerían en Washington hasta marzo.

– “Atacar a demócratas” –

Las autoridades judiciales han dado prioridad a la búsqueda de los autores del ataque al Capitolio.

Más de 150 personas fueron detenidas desde el ataque, entre ellas tres integrantes de una milicia de extrema derecha inculpados por “conspiración y sedición”.

El Departamento de Justicia anunció a su vez el miércoles la inculpación de Ian Benjamin Rogers, un hombre de 43 años oriundo de California vinculado a una milicia ultraderechista.

En su empresa los agentes descubrieron cinco bombas artesanales, materiales para fabricar otras y alrededor de cincuenta armas, según informó el fiscal David Anderson.

De acuerdo a un informe adjuntado al procedimiento, mensajes hallados en su teléfono indican que Rogers estaba convencido de la veracidad de las denuncias de fraude electoral que durante más de dos meses Donald Trump formuló sin prueba alguna para negarse a admitir su derrota.

(24-horas.mx)