La salud del presidente Andrés López Obrador, de 65 años, que según analistas políticos es un asunto de Estado, debido a que su edad y condiciones es algo precaria. Y es que desde hace varios meses atrás se declaró inaccesible la divulgación de su expediente médico, y recientemente, el subsecretario Hugo López Gatell indicó que esos datos son personales, y por ende, privados

Desde hace varios meses, todas las solicitudes de información sobre el archivo clínico del titular del Ejecutivo ha sido negado por la Oficina de la Presidencia de la República, el IMSS, el ISSSTE, la Secretaría de la Defensa Nacional y el Instituto Nacional de Cardiología Ignacio Chávez y estos datos han sido clasificados como confidenciales. Al menos en 12 ocasiones se han presentado las solicitudes, de acuerdo con la Plataforma Nacional de Transparencia.

El ministro en retiro José Ramón Cossio indicó que debido a su alta investidura y la importancia de su cargo, sus datos de salud son de interés público. Es importante mencionar que en Estados Unidos no hay ninguna ley que obliga a los presidentes a hacer públicos sus estados de salud, pero existe una tendencia creciente de los últimos presidentes a ser transparentes con sus archivos clínico.

En México por ejemplo, Vicente Fox arrancaba su tercer año de gobierno, y al tiempo que un dolor agudo en la espalda lo aquejaba. Finalmente, el 12 de marzo del 2003, fue operado de una hernia discal que se encontraba en la zona lumbar de la columna vertebral (espalda baja). Abiertamente se informó que la cirugía que duró 3 horas con 20 minutos, y se mantuvo en recuperación a lo largo de casi un mes.

También a final de julio de 2013, el jefe de médicos que del Hospital Central Militar, Juan Sánchez informó ante medios que el presidente Enrique Peña Nieto, sufrió una cirugía para extraerle un nódulo tiroideo que resultó benigno. Dijo que durante la cirugía no se afectaron las cuerdas vocales del presidente, quien seguirá el tratamiento normal para las personas que tienen este tipo de cirugías.

El 24 de junio de 2015, el presidente Enrique Peña Nieto fue operado de la vesícula biliar. Al final el director del Hospital Central Militar ofreció una conferencia de prensa donde informó que «La intervención se concluyó sin incidentes o complicaciones», incluso el primer mandatario ofreció una entrevista radiofónica tras la cirugía a Joaquín López Dóriga.