René Bejarano, dirigente del Movimiento Nacional por la Esperanza y actual aspirante a una diputación federal por Morena, negó que tenga algún nexo con la mafia rumana que opera en Quintana Roo como se exhibe en los reportes de inteligencia nacional y estadunidenses.

«Niego cualquier nexo con la mafia rumana. He consultado con diversas fuentes del Gabinete de Seguridad Nacional y niegan tal versión», aseguró en su cuenta de Twitter.

En un segundo tuit agregó: “Desmiento y niego cualquier nexo con la mafia rumana” y sostuvo que la información era falsa.

MILENIO dio a conocer el reporte de las áreas de inteligencia que se presentó en octubre del 2020 en el gabinete de seguridad federal, en el que exhiben una red de políticos de PVEM, PRI, PRD, PT y Morena, además de funcionarios de la Fiscalía de Quintana Roo, que presuntamente protegen y colaboran con la mafia rumana liderada por Florian Tudor, El Tiburón, dedicada no sólo a clonar tarjetas bancarias de turistas sino también al tráfico de personas para explotación sexual y a la extorsión a comerciantes.

En esta red destaca la colaboración de los exgobernadores priistas de Quintana Roo, Félix Félix González Canto y Roberto Borge, así como diputados del Partido Verde y ex alcaldes priistas y perredistas de varios municipios quintanarroenses. También operadores y militantes de Morena y del Partido del Trabajo, entre ellos Bejarano Martínez.

En el documento de las áreas de inteligencia del gobierno federal aparece junto a Florian Tudor, en la red de vínculos institucionales, el ex diputado René Bejarano al frente de al menos dos operadores de la mafia rumana, quienes son señalados por “estafar a ciudadanos y empresarios de Cancún” y recalca que “actuaron en nombre de Morena y del Presidente”.

El reporte que contiene información compartida por las autoridades estadunidenses, tiene a Bejarano como uno de los principales operadores de la red de políticos y funcionarios de fiscalías locales que presuntamente apoyaron en la operación de este grupo delictivo internacional.

(milenio.com)